FESTIVAL INTERNACIONAL IPIALES, CUNA DE GRANDES TRÍOS

El Festival Internacional Ipiales Cuna de Grandes Tríos se ha consolidado como un referente cultural y musical que exalta la historia, la tradición y el talento de los tríos románticos. A lo largo de sus ediciones, este encuentro fortalece la identidad de Ipiales y proyecta su riqueza musical, reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Nación.
Los orígenes de una tradición
El Festival Internacional Ipiales, Cuna de Grandes Tríos, nació en octubre de 2008 por iniciativa de Hernán Gustavo Estupiñán Calvache, quien para la época se desempeñaba como alcalde del municipio de Ipiales. La propuesta surgió con el propósito de institucionalizar y proyectar una manifestación artística estrechamente vinculada con la identidad cultural de la región: la interpretación de la música de cuerdas en formato de trío.
La primera edición se realizó los días 22 y 23 de octubre de 2008, en el marco de la conmemoración de la municipalidad de Ipiales. Desde su concepción, el encuentro buscó posicionar a la ciudad como un escenario nacional e internacional para la música de tríos, propiciar el intercambio cultural y promover la participación de niños y jóvenes en la preservación de este legado musical.
Un año después, mediante el Acuerdo Municipal n.º 025 del 14 de septiembre de 2009, el Concejo Municipal de Ipiales reconoció el carácter cultural e institucional del Festival, con el propósito de consolidarlo como un espacio permanente para impulsar el desarrollo social, cultural y económico de la región, fortalecer el patrimonio musical y fomentar la participación ciudadana.
El reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Nación
Uno de los hitos más importantes de su trayectoria llegó el 28 de mayo de 2018, cuando el Congreso de la República expidió la Ley 1894, mediante la cual declaró Patrimonio Cultural de la Nación al Festival Internacional Ipiales, Cuna de Grandes Tríos. La disposición reconoció la especificidad de la cultura de la región Andina colombiana y brindó protección al evento como una manifestación que exalta la identidad regional.
La Ley 1894 de 2018 también contempló mecanismos para promover la conservación, difusión y fortalecimiento del Festival, así como el impulso de intercambios culturales, escuelas de formación musical y talleres dirigidos a diferentes grupos poblacionales. Estas disposiciones representaron una oportunidad para trascender la programación anual y consolidar procesos permanentes de formación, investigación, circulación artística y transmisión de conocimientos musicales entre generaciones.
La declaratoria exaltó a Ipiales como municipio fronterizo promotor de los valores culturales y musicales de la región y de la nación. De esta manera, el reconocimiento nacional convirtió al Festival en un referente de la identidad cultural del sur de Colombia y en una responsabilidad compartida entre las instituciones, los artistas y la ciudadanía.

De encuentro musical a referente cultural y turístico
Desde su creación, el Festival se ha consolidado como una de las principales vitrinas musicales de Ipiales y del suroccidente colombiano. Su realización anual, durante el mes de octubre, ha convocado a artistas, gestores culturales, habitantes de la región y visitantes nacionales e internacionales, atraídos por la música romántica, las armonías vocales y el sonido característico de las guitarras y los requintos.
Más allá de su dimensión artística, el encuentro ha contribuido a la promoción turística de la ciudad y a la dinamización de sectores como la hotelería, la gastronomía y el comercio. La llegada de agrupaciones y visitantes ha convertido a Ipiales en un punto de encuentro para distintas tradiciones musicales y ha fortalecido los vínculos culturales con otros territorios de Colombia y de América Latina.
En 2023, cuando alcanzó su decimosexta edición, el Festival reunió a 16 agrupaciones regionales, nacionales e internacionales. La programación evidenció la diversidad de propuestas que convergieron en este escenario, desde la tradición del bolero hasta los pasillos y otras expresiones de la música latinoamericana.
En 2025, la decimoctava edición congregó a 24 agrupaciones nacionales e internacionales y a más de 10.000 espectadores, de acuerdo con el reporte de la Gobernación de Nariño. Entre los invitados estuvieron el Trío Palmar de Bravo, de México; Trío Los Garles y Trío Pambil, de Ecuador; diversas agrupaciones colombianas y el artista Santiago Cruz. La participación de músicos locales también ratificó la vitalidad de la tradición musical ipialeña.
Estas ediciones evidenciaron el crecimiento del encuentro y su capacidad para convocar públicos diversos. Sin embargo, su mayor aporte se encuentra en la continuidad de una tradición que ha acompañado a varias generaciones y que hoy constituye una expresión reconocida del patrimonio musical de Ipiales.
Una tradición que trascendió fronteras
La historia del Festival también estuvo relacionada con la proyección internacional de la música de tríos. Desde su primera edición, el propósito de establecer puentes culturales con países como México, Argentina, Ecuador y Cuba formó parte de su horizonte. A lo largo de los años, la presencia de agrupaciones extranjeras permitió intercambiar repertorios, estilos interpretativos y experiencias artísticas.
Su importancia no se limitó a la interpretación de boleros. En sus escenarios también encontraron espacio otros géneros asociados con la tradición romántica y bohemia, como los pasillos, los valses y las baladas, que enriquecieron el repertorio y contribuyeron a mantener vigente una cultura musical transmitida de generación en generación.
La capacidad de adaptación del Festival quedó demostrada durante la emergencia sanitaria de 2020, cuando las restricciones a los eventos presenciales obligaron a buscar alternativas para mantener el encuentro con los públicos. La experiencia de la virtualidad abrió posibilidades para la circulación digital de la música y mostró la importancia de incorporar nuevas herramientas de difusión sin perder la esencia artística del evento.

Los tríos que forjaron la identidad musical de Ipiales
Según Jorge Andrés Woodcock Montenegro, integrante de Solo Trío, el Festival surgió de la necesidad de proyectar a Ipiales ante Colombia y el mundo como un punto de encuentro para el intercambio cultural, la convivencia, la paz y el sano esparcimiento. También destacó su vocación de semillero de artistas y su contribución al fortalecimiento de una tradición musical que forma parte del patrimonio cultural de la ciudad y de su entorno regional.
Woodcock reconoció que el formato musical de trío no nació en Ipiales. Su desarrollo estuvo relacionado con distintas tradiciones latinoamericanas y con agrupaciones que alcanzaron reconocimiento internacional, entre ellas el Trío Matamoros, de Cuba, y conjuntos emblemáticos como Los Panchos, Los Tres Diamantes, Los Tres Ases, Los Tres Caballeros y Los Tres Reyes.
En ese contexto, consideró que el nombre «Ipiales, Cuna de Grandes Tríos» constituía una apuesta ambiciosa, pero encontraba su fundamento en la historia musical de la región, en la calidad interpretativa de sus músicos y en la trayectoria de agrupaciones que llevaron el nombre de la ciudad a diferentes escenarios.
Entre los referentes locales que mencionó se encontraban Los Románticos, el Trío Gualcalá y Los Antares, agrupaciones que contribuyeron a mantener viva la tradición de las serenatas, el repertorio romántico y la interpretación de la música de cuerdas. Sus voces, requintos, guitarras y particulares armonías hicieron parte de la memoria musical de varias generaciones de ipialeños.
Estos conjuntos abrieron caminos para la aparición de nuevas agrupaciones y para la incorporación de niños, jóvenes y músicos de trayectoria a este género. La adopción de nuevos ritmos, repertorios e instrumentos también permitió enriquecer las propuestas musicales, renovar sus posibilidades expresivas y acercar esta tradición a públicos diversos.
Documentar las fechas de fundación de estas agrupaciones, los nombres de sus integrantes, sus producciones discográficas, sus presentaciones y sus reconocimientos permitiría reconstruir con mayor precisión la evolución del movimiento musical de Ipiales y preservar la memoria de sus protagonistas.
El semillero: garantizar la continuidad del patrimonio
Uno de los desafíos centrales del Festival ha sido garantizar que la tradición de los tríos continúe viva entre las nuevas generaciones. Para ello, no basta con reunir artistas consagrados durante unos días al año: es necesario promover espacios de aprendizaje, formación, investigación y circulación que permitan a los músicos jóvenes conocer el género, desarrollar sus habilidades y construir sus propias propuestas.
Este propósito coincide con el espíritu de la Ley 1894 de 2018, que contempla la posibilidad de impulsar escuelas de formación musical y talleres dirigidos a diferentes grupos poblacionales. La norma ofrece un marco para fortalecer los procesos pedagógicos y vincular a las instituciones educativas, las organizaciones culturales y los artistas en una estrategia de salvaguardia del patrimonio musical.
En 2026, la convocatoria local del XIX Festival incorporó dos categorías de participación: trío tradicional y trío contemporáneo. La primera buscó preservar el formato y las armonías clásicas, mientras que la segunda abrió espacio a nuevos arreglos, fusiones y sonoridades. Esta diferenciación evidenció una apuesta por mantener la esencia del género y, al mismo tiempo, permitir su evolución. La convocatoria también contempló la selección de diez agrupaciones locales, cinco por categoría, y la grabación de canciones inéditas para una producción discográfica conmemorativa.
La formación de nuevos intérpretes, el estímulo a la creación musical y el reconocimiento a los gestores culturales son acciones que pueden contribuir a que el Festival se consolide como un proceso cultural de largo plazo. Su continuidad dependerá de la capacidad de articular el respaldo institucional con el compromiso de los músicos, las familias y la comunidad.

La plaza 20 de Julio, escenario de la memoria musical
Cada año, durante las festividades de la municipalidad, la plaza 20 de Julio se convierte en punto de encuentro para quienes encuentran en la música de tríos una expresión de romanticismo, nostalgia y pertenencia. Allí confluyen las voces y los instrumentos de agrupaciones locales, regionales, nacionales e internacionales, ante un público que reconoce en sus interpretaciones parte de su propia historia.
La plaza no es solamente un escenario para los conciertos. También es un espacio de encuentro entre generaciones, donde las canciones evocan recuerdos familiares, serenatas, celebraciones y momentos que forman parte de la vida cotidiana de los habitantes de la región.
A lo largo de sus ediciones, el Festival ha contribuido a consolidar esa relación entre la música y la identidad local. Su programación ha reunido a artistas de distintas procedencias, pero ha encontrado una de sus principales razones de ser en el reconocimiento del talento ipialeño y en la posibilidad de que las nuevas agrupaciones compartan escenario con intérpretes de mayor trayectoria.
Un patrimonio que debe permanecer vivo
El Festival Internacional Ipiales, Cuna de Grandes Tríos, ha construido una trayectoria que supera la realización de conciertos. Es una celebración de la memoria musical, una vitrina para el talento artístico y un escenario de integración cultural que proyecta a Ipiales ante Colombia y el mundo.
A casi dos décadas de su creación, el reto consiste en seguir creciendo sin perder la esencia que le dio origen. Esto implica fortalecer la formación de nuevos músicos, documentar la historia de las agrupaciones que han marcado su trayectoria, promover la investigación sobre el patrimonio sonoro de la región y garantizar que la comunidad participe activamente en su conservación.
También supone aprovechar el reconocimiento otorgado por la Ley 1894 de 2018 para impulsar proyectos sostenibles de formación, difusión y circulación artística. La declaratoria patrimonial constituye un punto de partida para la acción y no únicamente un título honorífico: su verdadero alcance depende de que se traduzca en oportunidades para los músicos y en mecanismos efectivos de transmisión cultural.
Ipiales tiene en este Festival una de sus expresiones culturales más representativas. La música de tríos, con sus voces, guitarras y requintos, continúa reuniendo a públicos de distintas edades y procedencias, demostrando que una tradición puede conservar su identidad mientras se renueva con el paso del tiempo.
La historia del Festival Internacional Ipiales, Cuna de Grandes Tríos, es, en definitiva, la historia de una ciudad que encontró en la música romántica una forma de expresar su identidad, fortalecer sus vínculos culturales y proyectar su nombre más allá de las fronteras. Su legado pertenece a los artistas que lo han hecho posible, a las instituciones que han contribuido a su desarrollo y a una comunidad llamada a preservar y enriquecer este patrimonio para las generaciones futuras.
Festival Internacional Ipiales Cuna de Grandes Tríos, Historia musical de Ipiales, Patrimonio Inmaterial de la Nación, Tradición de los tríos románticos, Cultura y música de Nariño


Siete candidatas buscan la corona del Reinado del Carnaval Multicolor de la Frontera 2026-2027
LA IPIALEÑÍSIMA presenta los perfiles de las siete candidatas inscritas al Reinado del Carnaval Multicolor de la Frontera 2026-2027, quienes recibieron sus respectivas bandas el pasado 10 de octubre. Conoce sus historias, talentos y las agrupaciones e instituciones que representan en esta fiesta cultural de Ipiales… (En la fotografía: Karol Sofia Basante Caicedo -en el centro- con las 7 postuladas)

¿Se aproxima un “Súper Niño” en 2026? El riesgo para Colombia y Nariño
Las señales del océano Pacífico vuelven a encender las alarmas ante la posible llegada de un El Niño de fuerte intensidad hacia finales de 2026. En su análisis, Germán Ponce Córdoba advierte sobre los posibles efectos en el agua, la agricultura, la energía, los alimentos y la economía, y plantea una pregunta clave: ¿están Nariño y Colombia preparados para afrontar este fenómeno?…

Del 21 al 26 de septiembre, comunidades de Ipiales participarán en el diagnóstico del Plan Maestro del Acueducto
Entre el 21 y el 26 de septiembre, las comunidades de Ipiales participarán en jornadas de diagnóstico para aportar sus conocimientos y necesidades al Plan Maestro de Acueducto, una iniciativa orientada a identificar las condiciones actuales del sistema y proyectar soluciones para mejorar el abastecimiento de agua en el municipio.

Elegir por descarte
La polarización política deja por fuera a una amplia franja de ciudadanos que no se identifica plenamente con los dos grandes bloques. En su columna, David Chalapud analiza el voto útil, la elección por descarte y los desafíos de una democracia en la que legitimidad electoral no siempre significa verdadera convicción…



Más Noticias
LAS JUNTAS DE ACCIÓN COMUNAL: ENTRE LA MEMORIA, LA CRISIS Y LA ESPERANZA
Durante casi siete décadas, las Juntas de Acción Comunal han sido una de las expresiones más importantes de organización ciudadana en Colombia, construyendo territorios desde la solidaridad, el trabajo colectivo y la participación comunitaria. Sin embargo, hoy enfrentan grandes desafíos: la falta de relevo generacional, las crecientes exigencias administrativas, el debilitamiento del sentido comunitario y la necesidad urgente de reinventarse para responder a las nuevas realidades sociales. Entre la memoria de sus grandes aportes, la crisis que atraviesan y la esperanza de su renovación, la Acción Comunal sigue siendo una herramienta fundamental para construir país desde las comunidades…
Gobierno Nacional oficializa la Universidad de los Pueblos Pastos y Quillasingas en Nariño
El Gobierno nacional oficializó la creación de la Universidad de los Pueblos Pastos y Quillasingas (UNIPUEBLOS), la segunda universidad indígena propia e intercultural reconocida por el Ministerio de Educación Nacional. La institución, que iniciará actividades con nueve programas académicos y una proyección inicial de 770 estudiantes, busca fortalecer la educación superior con pertinencia territorial, articulando los saberes ancestrales de los pueblos Pastos y Quillasingas con las ciencias contemporáneas para impulsar el desarrollo integral del sur de Nariño…
¿De “elefante blanco” al renacer de la salud pública? Ipiales busca rescatar el Hospital de Primer Nivel.
Después de más de una década de abandono, la IPS Municipal de Ipiales radicó ante el Ministerio de Salud un proyecto por $67.000 millones para culminar el Hospital de Primer Nivel. La iniciativa busca rescatar uno de los principales “elefantes blancos” del país, aunque persisten dudas por la transición presidencial y los antecedentes de la obra…
Gobernación pone en duda el acuerdo sobre alumbrado público, mientras tanto las tarifas continúan vigentes
La Gobernación de Nariño emitió un concepto técnico con observaciones al Acuerdo Municipal No. 001 de 2026, mediante el cual el Concejo de Ipiales restableció las tarifas del impuesto de alumbrado público previstas en el Acuerdo 032 de 2018. El documento advierte presuntas irregularidades en el trámite y en el análisis de impacto fiscal, por lo que el caso podría llegar al Tribunal Contencioso Administrativo de Nariño. Mientras se define su legalidad, el acuerdo continúa vigente y las tarifas actuales del alumbrado público deberán seguir siendo aplicadas en el municipio.
Gonzalo Bravo Pérez: el estudiante ipialeño que se convirtió en símbolo de la defensa de las libertades
En Colombia, el Día del Estudiante no es solo una fecha de celebración, sino también de memoria y reflexión. Cada 8 y 9 de junio se honra a los jóvenes que entregaron su vida defendiendo la educación, los derechos, las libertades y la democracia. Entre ellos se encuentra el ipialeño Gonzalo Bravo Pérez, primer estudiante caído en las luchas estudiantiles del país, cuya muerte en 1929 lo convirtió en símbolo de la resistencia frente a la injusticia. Gracias al sacrificio de estudiantes como él, hoy las nuevas generaciones son reconocidas como una fuerza fundamental en la defensa de los derechos humanos, el pensamiento crítico y la construcción de una sociedad más libre y democrática.
La Serenísima República
En La Serenísima República, David Chalapud retoma una reflexión de Alejandro Gaviria sobre el célebre cuento de Joaquim Machado de Assis para explorar las tensiones y contradicciones de la democracia. A través de una singular sociedad de arañas que intenta perfeccionar su sistema electoral mediante constantes reformas, la columna evidencia cómo ninguna institución puede sostenerse cuando quienes la administran actúan con deshonestidad. Más que una fábula, el relato se convierte en una metáfora de la vida política contemporánea y una invitación a fortalecer la cultura ciudadana, la ética pública y el compromiso con las reglas democráticas. La verdadera solución, concluye el autor, no radica en cambiar continuamente las normas, sino en formar ciudadanos capaces de defenderlas y honrarlas…







