SOÑANDO CON UNA FRONTERA SIN CRISIS ECONOMICA.

Por : Javier Chaves Osejo

La coyuntura económica debe convertirse en una oportunidad para replantear el modelo de desarrollo de Ipiales y de los municipios de la antigua Provincia de Obando. La frontera no puede seguir siendo únicamente un lugar de paso, debe convertirse en plataforma de producción, transformación, turismo, innovación y comercio internacional.

Las crisis no son problemas, los problemas no son necesidades, pero la desatención a estos elementos es que pueden convertirse en grandes problemas que con el pasar de los años se van a ser una llaga cancerígena con bajas probabilidades de salvación, antes de llegar a estos límites hay que identificar las causas que lo provocaron y hacer una atención de urgencias que mitigue la situación presentada. Hay quienes esperan hasta el último momento queriendo ver los resultados de una auto solución, puede darse, pero las probabilidades de los buenos resultados son mínimas. Una crisis es considerada un estado temporal de desorganización o estructural que ocurre cuando los recursos y mecanismos habituales de una persona, organización o comunidad no son suficientes para resolver una situación o continuar con un proyecto ya establecido. El estado generalmente presenta crisis económicas,  políticas, sociales  entre  otras, las  primeras presentan  un  declive permanente afectando directamente la población y el desempleo, esto a la vez afecta directamente a las familias y a cada uno de sus miembros y éstos a su vez generan crisis personales que pueden volverse generales, es por eso que la causa debe ser atendida inmediatamente.

 Paul Krugman – Nobel de Economía - 2008, afirma de manera contundente: el desempleo masivo y el estancamiento global no son males inevitables de la economía moderna, sino el resultado de malas decisiones políticas y respuestas equivocadas que pueden corregirse rápidamente si se aplica la voluntad política adecuada. Frente a esta realidad Ipiales y sus municipios vecinos deben estar atentos a las campanadas de alerta que cada día dan los medios masivos de comunicación y despertar rápidamente con un ataque contundente que detenga el deterioro de su economía y el bienestar de sus coterráneos porque la crisis global va en cascada y cuando llega al territorio deja de ser un problema y convertirse en una advertencia.

 La economía de la frontera colombo-ecuatoriana ha demostrado durante décadas una extraordinaria capacidad de adaptación, su gente trabajadora ha demostrado su resiliencia frente a las múltiples caídas de todo orden, pero es hora de una actuar con compromiso y recursos institucionales. Miles de familias viven del comercio, el

transporte, las agencias de aduana, el almacenamiento, la hotelería, la gastronomía, los servicios y las actividades asociadas al movimiento permanente de personas y mercancías entre Colombia y Ecuador, sin dejar de lado la economía subterránea, que nada bien le hace a los municipios pero si a sus hijos que encuentran un pan en la mesa, esto es por la excesiva dependencia de factores que los municipios como Ipiales no controla.

 Una decisión tomada en Bogotá, Quito, Lima o en la capital de un país cualquiera, una variación de la tasa de cambio, una modificación arancelaria, una restricción al comercio, un cierre fronterizo o una crisis política pueden alterar en cuestión de días el comportamiento económico de toda la ciudad, especialmente de aquellos que se levantan antes del alba y se acuestan cuando más brilla la luna.

 La coyuntura presentada en el gobierno anterior, volvió a poner esta realidad sobre la mesa. Las restricciones comerciales entre Colombia y Ecuador golpearon todos los sectores de la economía regional, no solo se vieron perjudicados los empresarios del comercio exterior, también se perjudicaron los trabajadores informales y los independientes, los que refuerzan su economía familiar con el día a día. Hay que seguir haciendo eco al nuevo gobierno nacional sobre este tema en particular ahondando en la recuperación del tejido empresarial de la región y en la generación de nuevas oportunidades de empleo y apoyo económico para el fortalecimiento del microempresario.

 Sin embargo, sería un error pensar que la crisis económica en Ipiales y la Exprovincia de Obando comenzó con la última crisis arancelaria; ésta se agudiza debido a que la región todavía no ha logrado construir una economía suficientemente diversificada, productiva y resistente a los choques externos, son pocos los municipios que dependen de un mercado interno, los demás y principalmente los fronterizos le apuntan a un modelo de mercado más amplio, buscan nuevas estrategias posicionando sus marcas en el exterior y compitiendo con brazo de cotero con los nacionales y al revisar la fuerza interna no va más allá de un simple propuesta sin procesos claros, sin tecnología y sin mano de obra calificada y lo que es peor sin recursos financieros propios o con altas tasas de interés dando pie a la institucionalidad a retomar más de lo mismo u opacar el desarrollo atendiendo viejos compromisos y deslizando el ojo para el lado que más convenga a sus dirigentes. Karl Marx lo repetía constantemente, el pueblo trabaja extras para que el patrón se enriquezca, de allí su ataque a la plusvalía.

 Ipialeños y obandeños, ¿Qué vamos a hacer ahora para garantizar una economía estable y sólida en los próximos 20 años en ésta, su tierra?

 Los japoneses arraigados a sus creencias populares, idealizaron el palabra KIKI: Las crisis generan oportunidades. Para algunos de los líderes empresariales occidentales aún piensan que las crisis generan más crisis, los dos (2) están bien, peligro y oportunidad siempre irán de la mano. Es tiempo de unión, todos hacemos parte de la crisis, somos aportantes y consumidores, hay que dar un paso al costado siempre que sea necesario y cambiar la forma de pensar y la forma de actuar,

existen  modelos económicos que se volvieron anacrónicos, éstos  ya cumplieron su ciclo, hay que dejar de lado lo que no funciona e implementar modelos generadores de riqueza, modelos propios basados en las fortalezas y oportunidades que tienen las regiones o modelos adoptados generadores de resultados reales, solo así el uso de nuevas herramientas permitirá elevar el nivel competitivo de lo que acá se produce y que el mundo conozca Ipiales y a sus vecinos.

 La crisis que se vive en la región afecta el bolsillo de todos, pero somos todos quienes debemos platicar y proponer, cada entidad o institución que hacen parte del mapa de responsables de las economías regionales tiene un rol que cumplir, pero su presencia es mínima y su aporte está condicionado y limitado a la decisión gubernamental; el compromiso para el caso es estudio debe ser contundente y de frente, todos jalando para el mismo  lado, solo  así habrá propuestas claras y precisas.

 En el debate público nacional es frecuente atribuir las dificultades económicas a uno u otro gobierno, lo mismo pasó y sigue pasando en el territorio, siguen sin encontrar el sendero de las soluciones y buenos gobiernos, basando sus argumentos en las posiciones enfrentadas alrededor de crisis económica colombiana y las responsabilidades atribuidas a las administraciones nacionales.

 Pero desde una perspectiva económica regional conviene mirar más allá de la disputa política. Ipiales además de lo planteado tiene una vulnerabilidad propia, es su condición de frontera rodeada de pasos ilegales donde sucede toda clase de vejámenes a quienes los usan, a esto se adhiere en las entidades públicas y privadas, la ausencia de programas y recursos que se enfoquen directamente en darle curso a la responsabilidad social que tienen con los suyos y el entorno donde ejercen sus funciones. El resultado será la sumatoria de más crisis en otros frentes que son de vital importancia para los pobladores.

 Este artículo debe hacernos reflexionar como ciudadanos y no debe quedar como una queja más o un llamado más sin ser visto y analizado o un escrito para ser archivado, debe ser un primer paso para que las organizaciones comprometidas con el desarrollo de una región asuman su rol con compromisos a largo plazo y acercamiento social, generando programas viables y reales que verdaderamente transformen las condiciones de vida de los ciudadanos fronterizos, inyectando capital financiero y haciendo acompañamiento permanente a través de líderes transformacionales.

 Ahora bien, una crisis comercial fronteriza puede producir un efecto mucho más inmediato, disminuir el número de compradores, reducir las ventas de todo el comercio en general, paralizar transportadores, disminuir el número de turistas, afectar hoteles y restaurantes, disminuir el movimiento de bodegas y agencias de aduana y, finalmente, destruir el empleo formal y aumentar el informal, presentando nada menos que el efecto dominó regional.

Para la frontera, el modelo de comprar y vender ya no es suficiente, durante muchos años la economía de Ipiales encontró en el comercio fronterizo una fuente extraordinaria de oportunidades, siendo aprovechadas por los comerciantes y microempresarios,  su papel solo era vender y esperar  a  que  las  condiciones cambiarias los favorezcan por siempre; ellos son conscientes que el comprador ecuatoriano es un vital dinamizador del comercio y un elemento clave para reactivar la economía de la región, presentándose cada día con más exigencias y marcando un margen diferencial en gustos, por esto y otras razones los gremios que existen en la región deben aunar esfuerzos y pensar en la implementación de un modelo empresarial que los vuelva competitivos sin hacer caso omiso a la siguiente pregunta:

 ¿Qué ocurre en estos momentos cuando ese comprador deja de venir y qué ocurrirá con el nuevo modelo?

 Es el reto que se tiene y es el momento de aprovechar la oportunidad para modernizarlo, especializarlo y conectarlo con otras actividades económicas y sobretodo es ahí donde comienza la verdadera transformación económica. Se debe pasar de la frontera comercial a la frontera productiva. El gran desafío consiste en pasar de una economía basada principalmente en la intermediación a una economía basada en el valor agregado.

 Solo el tiempo te dará la razón, para lograrlo solo debes empezar.

javierchaves843@gmail.com j

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