La fragmentación del tarjetón, síntoma de una democracia en tensión
La historia electoral reciente de Colombia muestra cómo, desde la Constitución de 1991, el número de aspirantes presidenciales ha oscilado entre escenarios relativamente compactos y momentos de dispersión. Las elecciones de 2014, 2018 y 2022 transcurrieron con ocho candidatos en primera vuelta, reflejo de coaliciones fuertes y estructuras partidistas más definidas. Sin embargo, 2026 rompió ese patrón.
Este año se inscribieron 14 candidatos, la cifra más alta desde 1994, cuando el tarjetón llegó a reunir 18 nombres. La diversidad de aspirantes expresa una democratización del acceso formal a la contienda, pero también una profunda crisis de representación: cada vez más figuras sienten que deben encarnar, por sí solas, agendas y demandas que los partidos dejaron de canalizar.
Aunque inicialmente fueron 14 los inscritos, dos de ellos se retiraron: Clara López, cuyo espacio aparece vacío en el tarjetón, y Luis Gilberto Murillo, cuya fotografía permanece porque su retiro se produjo cuando el material ya estaba impreso. Este detalle, inusual en la simbología electoral reciente, añade una complejidad adicional en la pedagogía del voto y en la interpretación ciudadana del tarjetón.
La multiplicidad de nombres no solo fragmenta la intención de voto; también dispersa el debate público, dificulta la comparación rigurosa de propuestas y fomenta la proliferación de candidaturas que operan más como plataformas personales que como proyectos de gobierno. Frente a este escenario, la ciudadanía debe ejercer un criterio más fino, evitando que el ruido sustituya a las ideas y que la saturación confunda los matices.
¿Qué ofrecen los aspirantes? Una lectura comparada de los programas
En esta campaña, analistas y académicos han advertido que los programas de gobierno han perdido relevancia real. Abundan los slogans y escasean los planes concretos. Aun así, las propuestas de los principales candidatos permiten identificar ciertas tendencias.
Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, plantea profundizar la agenda del gobierno saliente mediante tres “revoluciones”: ética, política y económica. Su programa se centra en justicia social, redistribución de la tierra, ampliación del Estado social y continuidad de la política de paz. Incluye, además, la regulación de cultivos ilícitos como alternativa en la lucha contra el narcotráfico y diversas medidas de transición ecológica.
Abelardo de la Espriella, aspirante de Defensores de la Patria, combina una postura de mano dura en seguridad con una visión económica liberal clásica. Propone megacárceles, medidas de choque contra el crimen organizado y un reordenamiento estatal para reducir el tamaño del Gobierno. En el campo económico plantea un modelo proempresa basado en desregulación, disminución de impuestos, flexibilización laboral y expansión petrolera y minera.
Paloma Valencia, del Centro Democrático, articula su campaña en torno a la seguridad ofensiva, la soberanía energética y la reactivación económica tradicional. Propone terminar con la política de “Paz Total”, restablecer estrategias militares más agresivas contra los grupos armados y fortalecer la cooperación con Estados Unidos. En el plano económico, plantea la expansión de hidrocarburos y minería regulada para financiar programas sociales.
Otros aspirantes, con menor fuerza en encuestas, formulan propuestas específicas en campos como la educación y la innovación (Sergio Fajardo), la transparencia y lucha anticorrupción (Claudia López) o la descentralización y fortalecimiento de economías regionales (Carlos Caicedo). También figuran candidaturas alternativas con enfoques ambientales, liberales o regionales, aunque con menor visibilidad.
Anticipar para transformar
Conclusión: El desafío democrático de elegir entre la abundancia
El tarjetón de 2026 refleja una época de tensiones profundas: desconfianza en los partidos, hiperpersonalización de la política, búsqueda de alternativas y crisis de representación. Y ahora, con dos candidaturas retiradas pero visibles de forma asimétrica, la contienda adquiere un matiz pedagógico crucial. Explicar, contextualizar y evitar la confusión es una tarea que recae tanto en los medios como en las instituciones electorales.
Elegir entre catorce nombres —aunque dos ya no sigan en carrera— exige más que marcar un recuadro. Exige discernir entre proyectos, leer más allá de los slogans y entender que los próximos años dependerán no solo del candidato seleccionado, sino de la claridad con la que el país logre interpretar este tarjetón inédito.
Elegir por descarte
La polarización política deja por fuera a una amplia franja de ciudadanos que no se identifica plenamente con los dos grandes bloques. En su columna, David Chalapud analiza el voto útil, la elección por descarte y los desafíos de una democracia en la que legitimidad electoral no siempre significa verdadera convicción….
La construcción de la bocatoma de La Verbena tardaría el doble del tiempo estipulado
Documentación de CENIT contrapone la versión de la Alcaldía de Ipiales sobre los tiempos de entrega de la bocatoma de La Verbena. Mientras el alcalde Amílcar Pantoja afirma que la obra estará lista en nueve meses, el convenio interadministrativo aprobado por CENIT fijó un plazo de ejecución de 19 meses a partir de la firma del acta de inicio, revelando una discrepancia de diez meses que prolongaría la solución a la crisis de agua potable en el municipio.
La batalla cultural: la nueva arquitectura del poder en Colombia
La política también se construye desde las ideas, la cultura y las conversaciones cotidianas. Eduardo David Chalapud analiza cómo la llamada batalla cultural puede influir en el rumbo político y social de Colombia…
EL DÍA QUE LA TIERRA NOS HABLÓ
El terremoto del 10 de agosto de 2026 dejó una advertencia para Nariño e Ipiales: vivimos en un territorio geológicamente dinámico y vulnerable. Más allá del impacto del sismo, la columna plantea la necesidad de convertir el conocimiento sobre el territorio en acciones concretas de prevención, fortalecer la gestión del riesgo, promover simulacros y preparar a la comunidad para proteger vidas ante futuras emergencias….
Más Noticias
LAS JUNTAS DE ACCIÓN COMUNAL: ENTRE LA MEMORIA, LA CRISIS Y LA ESPERANZA
Durante casi siete décadas, las Juntas de Acción Comunal han sido una de las expresiones más importantes de organización ciudadana en Colombia, construyendo territorios desde la solidaridad, el trabajo colectivo y la participación comunitaria. Sin embargo, hoy enfrentan grandes desafíos: la falta de relevo generacional, las crecientes exigencias administrativas, el debilitamiento del sentido comunitario y la necesidad urgente de reinventarse para responder a las nuevas realidades sociales. Entre la memoria de sus grandes aportes, la crisis que atraviesan y la esperanza de su renovación, la Acción Comunal sigue siendo una herramienta fundamental para construir país desde las comunidades…
Gobierno Nacional oficializa la Universidad de los Pueblos Pastos y Quillasingas en Nariño
El Gobierno nacional oficializó la creación de la Universidad de los Pueblos Pastos y Quillasingas (UNIPUEBLOS), la segunda universidad indígena propia e intercultural reconocida por el Ministerio de Educación Nacional. La institución, que iniciará actividades con nueve programas académicos y una proyección inicial de 770 estudiantes, busca fortalecer la educación superior con pertinencia territorial, articulando los saberes ancestrales de los pueblos Pastos y Quillasingas con las ciencias contemporáneas para impulsar el desarrollo integral del sur de Nariño…
¿De “elefante blanco” al renacer de la salud pública? Ipiales busca rescatar el Hospital de Primer Nivel.
Después de más de una década de abandono, la IPS Municipal de Ipiales radicó ante el Ministerio de Salud un proyecto por $67.000 millones para culminar el Hospital de Primer Nivel. La iniciativa busca rescatar uno de los principales “elefantes blancos” del país, aunque persisten dudas por la transición presidencial y los antecedentes de la obra…
Gobernación pone en duda el acuerdo sobre alumbrado público, mientras tanto las tarifas continúan vigentes
La Gobernación de Nariño emitió un concepto técnico con observaciones al Acuerdo Municipal No. 001 de 2026, mediante el cual el Concejo de Ipiales restableció las tarifas del impuesto de alumbrado público previstas en el Acuerdo 032 de 2018. El documento advierte presuntas irregularidades en el trámite y en el análisis de impacto fiscal, por lo que el caso podría llegar al Tribunal Contencioso Administrativo de Nariño. Mientras se define su legalidad, el acuerdo continúa vigente y las tarifas actuales del alumbrado público deberán seguir siendo aplicadas en el municipio.
Gonzalo Bravo Pérez: el estudiante ipialeño que se convirtió en símbolo de la defensa de las libertades
En Colombia, el Día del Estudiante no es solo una fecha de celebración, sino también de memoria y reflexión. Cada 8 y 9 de junio se honra a los jóvenes que entregaron su vida defendiendo la educación, los derechos, las libertades y la democracia. Entre ellos se encuentra el ipialeño Gonzalo Bravo Pérez, primer estudiante caído en las luchas estudiantiles del país, cuya muerte en 1929 lo convirtió en símbolo de la resistencia frente a la injusticia. Gracias al sacrificio de estudiantes como él, hoy las nuevas generaciones son reconocidas como una fuerza fundamental en la defensa de los derechos humanos, el pensamiento crítico y la construcción de una sociedad más libre y democrática.
La Serenísima República
En La Serenísima República, David Chalapud retoma una reflexión de Alejandro Gaviria sobre el célebre cuento de Joaquim Machado de Assis para explorar las tensiones y contradicciones de la democracia. A través de una singular sociedad de arañas que intenta perfeccionar su sistema electoral mediante constantes reformas, la columna evidencia cómo ninguna institución puede sostenerse cuando quienes la administran actúan con deshonestidad. Más que una fábula, el relato se convierte en una metáfora de la vida política contemporánea y una invitación a fortalecer la cultura ciudadana, la ética pública y el compromiso con las reglas democráticas. La verdadera solución, concluye el autor, no radica en cambiar continuamente las normas, sino en formar ciudadanos capaces de defenderlas y honrarlas…






