LA OTRA PANDEMIA

Por : Luis Alfonso Cabrera

Gamonal, es el hacendado advenedizo, sin casta colonial ni refinamiento, que ha extendido sus tierras por medios ilícitos y de violencia. Toma el nombre de un arbusto, el gamón, planta parásita casi indestructible que se propaga destruyendo a sus vecinos.

En Colombia existe otra pandemia que tiene a la gran mayoría de sus habitantes acorralados, aguantando hambre y pobreza hace varios siglos, es una pandemia permanente, imperceptible, más vieja, más profunda, más letal. Es la pandemia del gamonalismo. 

Esta pandemia ha quedado descubierta gracias al fallo de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, que ordenó la medida de aseguramiento de detención domiciliaria para el senador Álvaro Uribe, ha quedado claro que, a pesar de la moderna constitución de 1991, con todo el listado de derechos y órganos de protección, el gamonalismo sigue vigente.

Pero, ¿qué es el gamonalismo? veamos el significado. Gamonal, es el hacendado advenedizo, sin casta colonial ni refinamiento, que ha extendido sus tierras por medios ilícitos y de violencia. Toma el nombre de un arbusto, el gamón, planta parásita casi indestructible que se propaga destruyendo a sus vecinos. Clarísimo. 

Ahora veamos cómo se manifiesta el gamonalismo en la vida política nacional.

Primero, el gamonalismo divide a la nación, ha convertido a la patria en una colcha de retazos, en un espejo roto en el cual cada gamonal mira lo que le conviene. Desde los orígenes de la república, desde las guerras entre criollos y españoles, entre centralistas y federalistas, entre liberales y conservadores, entre izquierdas y derechas. Cada gamonal defiende su pedazo, y busca arrebatarle el pedazo a su vecino.

Segundo, al gamonalismo no le conviene que llegue la modernidad al país, prefiere un país analfabeto, sin ley, con desigualdades. Todavía vivimos en la colonia, en una tierra en la que los hacendados imponen su voluntad a un pueblo sometido a la ignorancia, el hambre, las enfermedades y la discriminación. 

Tercero, el poder más grande que tiene el gamonal, es el de estar por encima de la justicia. Al contrario, es el gamonal quien escoge la ley que le conviene y la utiliza en contra de sus enemigos. Los gamonales ponen fiscal, procurador, contralor, defensor del pueblo, tribunales electorales, etc., a gusto del patrón, para que tapen y archiven procesos. El derecho todavía no ha pegado en nuestra tierra, el derecho es el botín que gana el gamonal mayor.  

Cuarto, el máximo gamonal es el presidente, o el patrón del presidente, según corresponda. Por eso hoy Colombia no tiene presidente, es el Centro Democrático el que tiene presidente, para eso lo pusieron, para eso se ganó la lotería del partido, para defender al patrón y sus amigos. Los demás colombianos solo somos convidados de piedra en el sainete, meros espectadores del fraude electoral que denunció la arrepentida ex senadora Aida Merlano. 

Quinto, el gamonalismo es subversivo, está por encima de la ley, destruye las instituciones, rompe con la esencia democrática de la división de los poderes, socava el Estado de Derecho, anula la igualdad ante la ley. El patrón tiene cuadrado todo, es el que quita y pone, es el ‘ajuntador’ de todos los establos, tiene todos los ases bajo la manga.

Álvaro Uribe es el gran gamonal, es el gran subversivo, el que ha debilitado las instituciones, el que ha retorcido la constitución a su antojo, el que usó a la inteligencia del DAS y del ejército para chuzar a los amigos y enemigos, el que puso presidentes durante veinte años, el verdadero patrón, el de los falsos positivos, el de la parapolítica, etc., etc., etc.

Por eso el escándalo, cómo se le ocurre a la justicia poner en duda la moral del gran ciudadano, cómo se atreve la Corte a aplicar la ley, cómo se le ocurre investigarlo cuando debió archivar el caso hace tiempo, cómo lo hizo con Samper, con López, Belisario, Turbay, Pastrana, o Santos. Cómo se le ocurre a la justicia venir ahora a dárselas de independiente e imparcial. 

Esta es la pandemia del gamonalismo, no tiene vacuna a la vista, serán las futuras generaciones, bien educadas, más científicas y valientes, quienes con mejor suerte podrán inventar alguna cura para unir a la nación, para llevar el país a la modernidad y hacer inmune al estado social de derecho y la igualdad democrática. Por lo pronto a nosotros nos corresponde tomar agüitas de remedio para sobrevivir a la barbarie y la corrupción.

luisalfonsocabrera@yahoo.es

LOS HECHOS DE LA SEMANA

  • HECHO DE DOBLE MORAL,.
  • El alcalde de Ipiales vocifera en todos los medios hablando de la irresponsabilidad de la comunidad por no quedarse en la casa. Pero para él esa ley no aplica, él está por encima de la ley, como se trata de su cumpleaños si puede reunirse con sus amigos,  Y, si hay regalos ¡con mayor razón!

  • HECHO FATAL
  • hemos conocido de casos de enfermos de Covid que no son atendidos en los centros de salud de Ipiales, que fueron remitidos a Pasto y terminaron muriendo en Tumaco. ¿Cuál es la verdad? ¿Cuál es la capacidad de atención en el municipio? ¿Cuáles son las cifras reales?

     

    ¿Cuál es la estrategia del municipio para enfrentar la                crisis?

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