(Foto archivo: Banda Municpal de Ipiales en las isntalaciones donde funcionó la Alcaldia Años 70 del siglo XX)
El 6 de noviembre de 1906, siendo alcalde Manuel Salazar se fundó la Banda Municipal de Ipiales, bajo la dirección del maestro Braulio Folleco. Este patrimonio musical de los Ipialeños ha tenido que peregrinar por todas las adminsitraciones de la historia, siendo en la epoca de los alcades populares cuando mas maltratos ha recibido.
Fundada el 6 de noviembre de 1906, durante la administración del alcalde Manuel Salazar y bajo la dirección del maestro Braulio Folleco, la Banda Municipal de Ipiales se ha convertido en un referente musical e histórico del sur de Nariño. Con más de un siglo de existencia, su legado trasciende generaciones y continúa siendo símbolo de identidad y orgullo colectivo para la ciudadanía.
Orígenes de una tradición musical centenaria
En sus inicios, la Banda Municipal de Ipiales estuvo integrada en su mayoría por músicos empíricos, entre ellos Félix Rosero, Celso Burbano, David Parra, Segundo Erazo, Jeremías Peñaloza y Nabor Cabrera. Algunos de ellos sobresalieron como compositores, como Julio Ibáñez y Teófilo Monedero.
Temas como Marcha y Desde lejos marcaron una época y acompañaron los principales desfiles cívicos y populares del municipio. En aquel entonces, varios de sus integrantes prestaban también servicio como gendarmes de policía, pagados con recursos del naciente departamento de Nariño.
Entre los directores que han marcado su historia figuran Braulio Folleco (ecuatoriano), Juan Luroy (italiano), Luis Lanarriaga, Rafael Suárez Dávila, Manuel Echeverría, Víctor Manuel Salgado (ecuatoriano), Guillermo Sáenz Oreamuno (costarricense), José Antonio Rivadeneira, Segundo Chicaiza, Víctor Andrade Gudiño (ecuatoriano), Clodomiro Pastás, Manuel María Burbano, Manuel Muñoz, Teófilo Monedero, Peregrino Burbano, Parménides Ibarra y su actual director, Edwin Ibarra Rosero.
Una institución viva en la historia cultural ipialeña
La Banda Municipal ha sido, por excelencia, el alma musical del municipio y una escuela de formación artística. A lo largo de su trayectoria ha acompañado las festividades del Carnaval Multicolor de la Frontera, los actos cívicos y las procesiones religiosas de Navidad y Semana Santa. Actualmente está conformada por 34 músicos entre jóvenes, niños y adultos.
Una institución viva en la historia cultural ipialeña
La Banda Municipal ha sido, por excelencia, el alma musical del municipio y una escuela de formación artística. A lo largo de su trayectoria ha acompañado las festividades del Carnaval Multicolor de la Frontera, los actos cívicos y las procesiones religiosas de Navidad y Semana Santa. Actualmente está conformada por 34 músicos entre jóvenes, niños y adultos.
En 2008, la agrupación regresó al Concurso Departamental de Bandas en Samaniego, donde obtuvo el primer lugar. Este reconocimiento le permitió participar en el Festival Nacional de Bandas en Paipa (Boyacá), donde alcanzó un destacado tercer puesto. Ese mismo año grabó un disco compacto bajo la producción del maestro Hugo Ortega Luna, consolidando su proyección regional.
Durante los últimos años, la Banda renovó su personal, integrando a jóvenes intérpretes y adoptando un estilo sinfónico que la diferencia de las tradicionales bandas de pueblo. En 2017 fue invitada a presentarse en la República del Perú y, gracias a un convenio interinstitucional con la administración del alcalde Ricardo Romero Sánchez, obtuvo una sede adecuada para ensayos y la creación de la Escuela de Formación Musical en instrumentos de viento y cuerdas pulsadas, ubicada en el barrio El Charco.
Crisis institucional y pérdida de apoyo
A partir de la descentralización administrativa y la elección popular de alcaldes, la Banda comenzó a enfrentar dificultades para asegurar su sostenibilidad. Durante varios periodos, el municipio costeó el arrendamiento de su sede y los modestos honorarios de sus integrantes. Sin embargo, los cambios de gobierno afectaron directamente su estabilidad.
En diferentes administraciones, la agrupación fue desalojada de sus espacios, trasladada a instalaciones inadecuadas e incluso despojada temporalmente de sus instrumentos. En respuesta, sus miembros decidieron constituirse en fundación, con el fin de acceder a recursos mediante convenios y mantener viva la tradición de las retretas dominicales y el acompañamiento en actos públicos.
No han faltado episodios de incomprensión y desinterés por parte de algunos mandatarios locales. En uno de los casos más recordados, un alcalde expresó que “los músicos estaban acostumbrados a tocar a cambio de aguardiente, nada más y así debía ser”, lo que reflejó el menosprecio hacia el valor cultural de la institución.
Durante la administración de Luis Fernando Villota Méndez, la agrupación fue desalojada de la sede en el barrio El Charco —entregada en su momento por la administración de Ricardo Romero—, donde además funcionaba la Escuela de Música y de cuerdas pulsadas. La medida afectó profundamente el funcionamiento del proyecto y motivó el rechazo ciudadano.
Resiliencia y reconocimiento
En 2023, la Banda Municipal de Ipiales celebró su aniversario número 117 sin sede oficial, realizando una retreta en la calle bajo el lema Por amor al arte. Con ese gesto simbólico, los músicos reafirmaron su compromiso con la cultura ipialeña y su decisión de mantener viva una tradición de casi 120 años.
Ese mismo año, por primera vez, la agrupación no encabezó el desfile del Carnaval Multicolor de la Frontera ni participó en los eventos institucionales de la Alcaldía Municipal, lo que acentuó su crisis.
Con la llegada de la actual administración, encabezada por el alcalde Amílcar Pantoja, se han dado pasos hacia su recuperación. El 16 de octubre de 2025, la Alcaldía de Ipiales, a través del Fondo Mixto de Cultura, entregó 31 trajes nuevos a los integrantes de la Banda Municipal en un acto oficial.
Durante la ceremonia, el alcalde Pantoja reconoció que la agrupación había sido “maltratada por las últimas administraciones” y pidió al Concejo Municipal estudiar una fórmula jurídica que permita su contratación permanente, al considerar que se trata de un patrimonio cultural que debe tener continuidad durante todo el año.
Por su parte, el maestro Edwin Ibarra agradeció la gestión del Fondo Mixto y del Departamento Administrativo de Cultura, recordando que desde 2017 no contaban con uniformes nuevos. “La Banda es patrimonio vivo del municipio, con 119 años de historia”, afirmó.
La Banda Municipal estrenó sus nuevos uniformes en el escenario del XVIII Festival Ipiales Cuna de Grandes Tríos, interpretando tres piezas emblemáticas: Mi Festival del compositor Hugo Ortega, Noches de Boca Grande del tumaqueño Faustino Arias Reinel y Locura mía, icónica composición del ipialeño Jaime Enríquez Miranda.
La historia de la Banda Municipal de Ipiales es la historia misma de la cultura local: una expresión de disciplina, talento y perseverancia que ha sobrevivido al paso del tiempo y a las dificultades institucionales.
Hoy, a sus 119 años, sigue siendo un símbolo de identidad para los ipialeños y un espacio de formación musical que merece el respaldo sostenido de las autoridades y de la ciudadanía.
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