— Ipiales
Historia Civismo Cultura (3)
De acuerdo a lo investigado por el escritor y poeta Julio César Chamorro Rosero, vuelve a relucir la cuestionada celebración anual, cada 23 de octubre, de la Municipalidad, de Obando o municipio de Obando, pues esas corporaciones territoriales si bien existieron en momentos diferentes, ninguna de esas fechas merecen conmemorarse en Ipiales, además que ambas desaparecieron rápidamente.
Apenas porque de esa división territorial, instaurada por la ley 131 del 23 de abril de 1863, se tienen vestigios de una insípida actividad administrativa como capital del hoy conocido como municipio de Ipiales, entidad reconocida con la fundación del Departamento de Nariño en 1904.
EL MUNICIPIO DE OBANDO
En 1863, el presidente del Estado Soberano del Cauca era el doctor Eliseo Payán y la asamblea fue citada a sesiones por el doctor Ezequiel Hurtado, presidente de la corporación legislativa. Por Ipiales asistieron el doctor Avelino Vela Coral, el señor Ángel Rueda y el coronel José Rosero Bravo.
En el ejercicio de esta legislatura fue aprobada la LEY 131 DE OCTUBRE 23 de 1863, que se refirió a la división territorial del Estado conformando 16 municipios y un territorio.
El artículo 2º de la mencionada Ley, en su numeral 7º, creó el MUNICIPIO DE OBANDO y en el parágrafo correspondiente designó como capital a Ipiales, señalándole como distritos parroquiales a: Carlosama, Cumbal, Iles, Males (Córdoba), Pupiales e Ipiales; como aldeas a Potosí, Puerres, Putis (Aldea de María), Gualmatán, Pastás (Aldana), y Mayasquer; como caseríos a Colimba, Yaramal, Chiles y Pun (hoy El Carmelo en territorio ecuatoriano). En 1871 se anexó como distrito parroquial a Guachucal y luego a Muellamués que pertenecía al municipio de Túquerres.
El 23 de octubre de 1863 se creó el municipio de Obando (no el municipio de Ipiales como era de popular creencia). A pesar de las continuas discusiones entre los historiadores, todo atina a que este nombre, epónimamente, se adjudicó para perpetuar la memoria del General José María Obando del Campo, quien fuera realista y luego defensor de la causa republicana, y no en memoria de la heroína ipialeña Antonia Josefina Obando y Morillo, la Ninfa que recibió al Libertador Simón Bolívar el 12 de julio de 1822 y por ello fue sacrificada por orden de Benito Boves en el paredón de la Capilla de la Escala (Calle 8 con carrera 4), junto a otros ipialeños, en el nefasto mes de noviembre, ese mismo año.
Pese a que Guachucal y Carlosama tenían más preponderancia social, política y económica en esa época, fue un logro de los tres representantes de nuestra circunscripción electoral el hecho de esta erección municipal.
El doctor Avelino Vela fue designado como el primer jefe municipal y se posesionó del cargo el 6 de noviembre de 1863. Fueron sus sucesores en el gobierno José María Navarrete, posteriormente Víctor Montenegro y luego Salvador Herrera.
LA PROVINCIA DE OBANDO
La Constitución de 1886 adoptó como medida la centralización política y la descentralización administrativa y en gracia de ello se estableció unas provincias que al mismo tiempo que mantuvieran la unidad geográfica y política, facilitaran la administración y por ende el buen gobierno. Fue entonces cuando se creó la Provincia de Obando señalando nuevamente como capital a Ipiales.
Como lo anota el historiador Bernardo Andrade Tapia: “Poco conocido actualmente es el tópico de la creación y funcionamiento del departamento de Ipiales, erigido por ley 1ª de 5 de agosto de 1908, siendo presidente de Colombia el General Rafael Reyes. La misma creaba los departamentos de Pasto y Tumaco. A marchas forzadas y en escasos 15 días, se efectuó la nueva división territorial de 34 departamentos “para más administración y menos política”. “La división territorial que se os propone obedece a necesidades económicas y políticas”, puntualizaba la comisión de 22 diputados en su informe a la Asamblea Nacional Constituyente.
“El decreto 916 de 31 de agosto de 1908, reglamentario de la Ley, en su artículo 7º dice: “Queda la ciudad de Ipiales, como lugar fronterizo con el Ecuador y residencia de Aduana Nacional, como capital, ya que ella exige una atención más inmediata que la de Túquerres (…)
El Departamento de Ipiales, conformado por Ipiales, su capital, y los municipios de Carlosama, Guachucal, Gualmatán, Iles, Puerres, Pupiales, Ancuya, Guaytarilla, Guachavés, Imués, Linares, Mallama, Ospina, Samaniego, Sapuyes y Yascual. No figuran Aldana, Potosí y Córdoba, que eran entonces corregimientos; Yascual fue municipio y hoy es corregimiento; posteriormente Samaniego, Ancuya y Linares se anexaron al departamento de Pasto.
“El gobernador del departamento de Ipiales, señor Juan Clímaco Burbano, nombrado por decreto 922 del 31 de agosto de 1908, se posesionó el 1º de octubre del mismo año. Y tal como lo recomendara el presidente Reyes “no se hizo fiestas, ni gastos inútiles”. Esta economía de recursos debía utilizarse en instrucción y obras públicas. Uno de los aspectos de su posesión fue la instalación de la Biblioteca Popular, costeada por los vecinos de Ipiales, de la cual se desconoce qué fin tuvo.
“Una de las finalidades de la creación de los 34 departamentos, era la de hacer posible “una administración más cerca de los gobernados” y la de “economizar gastos públicos”; para cumplir esto último, por decreto 994 de 11 de septiembre se destituyó a un escribiente oficial por creerlo innecesario. Por decreto 1015 de septiembre 19, se creó la Tercera Intendencia Militar, de la cual hacían parte los departamentos de Ipiales, Pasto, Tumaco, Popayán, Cali, Buga y Manizales.
“En este año de 1908, se creó la primera escuela nocturna de que se tenga noticia; además, el general Reyes ordenó el 14 de noviembre de este año, que a partir del 1º de enero de 1909, esté en funcionamiento la Banda de Músicos en Ipiales y Tumaco. Si la Banda de Músicos estaba creada desde el 6 de noviembre de 1906, ¿para qué esa alusión del gobernante en el muy comentado quinquenio de Reyes?
En síntesis, sea cual fuere la división administrativa de esta región, siempre ha existido esa unidad social, política y económica que identifica a sus gentes para los grandes emprendimientos y que debe constituirse en acicate para reivindicar la posición que en todos los tiempos ha ostentado la antigua PROVINCIA DE OBANDO.
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