Aproximación Histórica

al Carnaval Multicolor de la Frontera

(Primera entrega)

El Carnaval de negros y blancos se constituye en el elemento intangible que representa toda la vivencia de un pueblo, de ahí que sea necesario efectuar toda clase de estudios para preservar esta muestra de identidad del sur occidente colombiano, reconocido en sus tradiciones, vivo en el aporte de quienes hoy lo vivencian con sentimiento de pertenencia y apropiación, con el ánimo de compartirlo con quienes quieren ser por un día negros y blancos.

Desde épocas inmemoriales se celebra  como manifestación cultural uniforme, en las poblaciones del departamento de Nariño, particularmente en lo que fue la ex – Provincia de Obando, creada mediante Ley 131 del 23 de octubre de 1863 por la Asamblea del Estado del Cauca, que tuvo por capital la que hoy es la ciudad de Ipiales, cuyo imaginario de identidad y pertenencia cultural se ha extendido hasta ahora, prueba de ello es que el 3 de enero de cada año, los municipios que integraban la citada Provincia organizan el denominado Carnaval de la Provincia, con la asistencia de los 13 municipios y de las ciudades norteñas del Ecuador. 

El Carnaval de Negros y blancos, que se celebra en toda la zona andino  del departamento de Nariño, sur del Cauca, Occidente del Putumayo y en parte del Norte del Ecuador, es la manifestación fehaciente de ese sincretismo; es el Carnaval de negros y blancos, 5 y 6 de enero de cada año, donde estos pueblos hacen concreción de sus identidades en una fecha determinada.

Es esta fiesta andina de una importancia fundamental, pues en ella convergen tres sustratos fundacionales del mestizaje: los blancos, hacendados o citadinos que permitían el asueto; los indígenas, aportando elementos propios de la tierra con carices míticos en sus rituales; y los negros, libres para expresar sus manifestaciones simbólicas ancestrales.

Avelino vela Coral es uno de los autores de la ley 131 de 1993, por medio de la cual se crea la municipalidad de Obando con capital Ipiales

El Carnaval Multicolor de la Frontera recoge y amplía la tradición existente en Ipiales en lo que popularmente se llama Carnaval de Negros y Blancos, de tal manera que en esta aproximación histórica empezaremos por auscultar esos antecedentes que decantaron en las fiestas como las conocemos hoy en día; la periodización utilizada sirve más como ayuda metodológica que permite comprender la evolución que ha tenido el carnaval en el sur de Colombia, de tal manera que se señalaran algunos hitos importantes y se analizará el devenir del mismo en un marco determinado, desde sus posibles orígenes hasta la actualidad.

Antecedentes indígenas e hispánicos: el mestizaje

El carnaval de Negros y Blancos tienen un origen religioso y es, si se quiere, una extensión de las manifestaciones religiosas católicas que se celebran en diciembre, es decir la navidad, con el Paso del Niño el 24, vísperas de navidad, en donde las Madrinas de las parroquias de la ciudad, principalmente San Pedro Apóstol, La Dolorosa y La Medalla Milagrosa, engalanaban la figura del niño Jesús en una carroza, con clara intervención de los artesanos de la ciudad, incluidas las modistas y los zapateros, ya que a ellos se les encomendaba el traje y los zapatos que el niño luciría ese día, de tal manera que hay un fuerte andamiaje artesanal, el cual posteriormente se dedica a la elaboración de las carrozas para el 6 de enero.

De igual manera, en la misma fecha la presencia de la Vaca Loca, es el augurio de una fiesta con tintes sacros fuera de los templos, era la manera de anunciar la llegada de la navidad con pólvora, los artesanos debían elaborar la pieza o sostén donde se ubicaba la pólvora, además de buscar resistir las embestidas que los improvisados toreros hacían para derribar a la misma. El 24 y los parques se llenan de castillos de pólvora, costeados por los fiesteros de cada parroquia, de tal manera que el sentido popular sigue emergiendo para costear la fiesta.

El 31 de diciembre la ciudad se llena de años viejos, monigotes construidos principalmente en cada hogar, utilizando las prendas que ya no se usan y empleando máscaras realizadas en papel mache, material imprescindible para la elaboración de las carrozas del 5 y 6 de enero.

De manera espontánea fue surgiendo el desfile de Años Viejos, que inicialmente tenían una carga crítica muy fuerte, ya que era la oportunidad para desfogar la rabia contra la inoperancia de los gobernantes, para burlarse de quienes habían cometido errores sociales o políticos durante el año vencido, hasta decantar finalmente en lo que actualmente se hace, un homenaje a ciertos personajes de la ciudad, perdiendo de esta manera todo el sentido crítico de antaño.

Y no sobra recordar que el 6 de enero es la fiesta de la Epifanía, la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús, con una fuerte connotación hispánica, ya que en muchos países europeos, entre estos España, ese día se entrega los regalos y no en el día de navidad.

Del relacionamiento con Quito, más cercanos que Popayán o Santafé, es probable que venga la tradición de celebrar la fiesta de la epifanía, así como las fiestad de toros tan prominentes en Ipiales hasta mediados del siglo XX, la cual se conmemoraba con bombos y platillos en dicha ciudad desde el siglo XVI (Alfonso & Martínez, 2005).

También es importante reconocer los antecedentes festivos y carnavalescos de los pueblos originarios, particularmente del pueblo Pasto, quienes han estado presentes en el Carnaval de Ipiales por décadas, primero de manera impuesta por los gamonales y hacendados, quienes los llevaban al casco urbano con el fin de amenizar las fiestas, sin desconocer también el sentimiento señorial y de vasallaje imperante hasta bien entrado el siglo XX.

Posteriormente, especialmente después de la Constitución de 1991, de manera voluntaria y decidida, sabiéndose parte fundamental de la cultura del Sur-Sur, por eso la presencia de las danzas Pasto de los Sanjuanes y Vacas, así como de los Danzantes de Males y de la banda de Yegua, que requieren un detenimiento especial para reconocer su legado presente en los carnavales de hoy en día (Velásquez, 2013).

En la danza de Las Vacas, por ejemplo, llama mucho la atención la presencia de los Mayordomos o Negros, uno de los cuales toma el papel femenino, que puede estar relacionado con la presencia de las viudas del 31 de diciembre, sobre todo en sociedades donde impera el machismo, resultando curioso que haya ese transformismo, que no travestismo ya que no hay la intención de figurar como mujer más allá de la puesta en escena, y que se conserve en la ciudad; además, a esta figura le es dable subvertir el orden establecido, “es el prototipo de la inversión de los valores; es el único que se atreve o a quien le es permitido insubordinarse contra las autoridades de capilla e inclusive con las del resguardo; el orden axiológico en su actuación desparece dejando la sensación de anarquía, aunque en la visión de la comunidad aparezca como las diversiones del negro” (Osejo & Flores, 1992, p. 137).

Llama también poderosamente la atención la presencia constante del número 5 dentro de la visión simbólica del pueblo Pasto, con fuertes connotaciones sagradas (Osejo & Flores, 1992, p. 110), ¿quizá la celebración del día 5, conocida en la actualidad como el día de Negros, día en el cual hace décadas iniciaba realmente la fiesta, no es una perpetuación de esa connotación simbólica sobre el número cinco, antesala de la fiesta de reyes?  Quizá esto merece un mayor detenimiento por parte de los investigadores de los carnavales y fiestas de la sierra nariñense.

Las comunidades indígenas del vecino Ecuador, especialmente en Otavalo, celebraban y celebran el 21 de diciembre el Kapac Raymi, Esta fiesta forma parte de un ciclo compuesto por 4 celebraciones anuales, las cuales inician el 21 de septiembre con la siembra, se cree que el sol y la luna coinciden, para lo cual celebran el Killa Raymi, fiesta de la feminidad en honor a la mujer y a la luna que permite la germinación; el 21 de diciembre “cuando la semilla toma forma”, se celebra el Kapac Raymi el cual coincide con el solsticio de invierno y se celebra la fiesta de los niños.

El 21 de marzo el sembrado florece, celebrando el Paucar Raymi, que es donde realmente las comunidades indígenas del Ecuador celebran el carnaval; y finalmente el 21 de junio, fin del ciclo de los cultivos, donde se cosecha celebrando el Inti Raymi, la fiesta más grande de estos pueblos, con una fuerte connotación religiosa de agradecimiento por la vida (Arcos, et. al., 2016)

Puede ser que estas fiestas fuesen también celebradas por las comunidades Pasto, desgraciadamente la imposición religiosa fue muy fuerte en el territorio y la ancestralidad cedió o dio paso a las fiestas religiosas católicas, como la de San Sebastián, San Pedro, San Francisco o la de las innumerables vírgenes que habitan desde entonces en el territorio, así como la veneración de diferentes advocaciones a Cristo, como la del Señor de los Milagros, que de todas formas marcan un derrotero festivo que rememora sus propias fiestas (Osejo & Flores, 1992), lo que reafirma la vivencia de un mestizaje no solamente en cruce de sangres, sino también en las expresiones culturales.

Retazos

El Municipio de Obando y la Provincia de Obando

De acuerdo a lo investigado por el escritor y poeta Julio César Chamorro Rosero, vuelve a relucir la cuestionada celebración anual, cada 23 de octubre, de la Municipalidad, de Obando o municipio de Obando, pues esas corporaciones territoriales si bien existieron en momentos diferentes, ninguna de esas fechas merecen conmemorarse en Ipiales, además que ambas desaparecieron rápidamente…

IPIALES: Historia, Civismo, Cultura (2)

En la segunda parte de la compilación sobre Historia, Civismo y Cultura de Ipiales, el escritor y poeta Julio César Chamorro nos presenta algunos datos sobre la época de la colonia, el perfil de Pedro de Henao y el posible primer grito de libertad en el sector de la que un tiempo se denominara Provincia de Obando, a través de Antonio Sarasti…

IPIALES: Historia, Civismo, Cultura (1)

Ipiales llega, el 23 de octubre de 2022, a sus 159 años de autonomía política y administrativa, en gracia de la Ley 131 de 1863 del Congreso Soberano del Cauca, por la cual se creó el Municipio de Obando que la tuvo por su capital…

Aproximación al Carnaval Multicolor de la Frontera

Aproximación al Carnaval Multicolor de la Frontera

… surge la iniciativa por parte del poeta y gestor cultural Julio César Chamorro de convocar a todos los municipios de la Ex Provincia de Obando a participar de los Carnavales de Ipiales, de tal manera que se convoca a una reunión con las Primeras Damas de los diferentes municipios y se destina el 3 de enero para festejar el Carnaval Multicolor de la Provincia de Obando…

La Murga en el Carnaval de Ipiales.

La Murga en el Carnaval de Ipiales.

… Es innegable que el Carnaval de Negros y Blancos se originó como tal en la ciudad de Pasto, Nariño, de allí que tampoco se puede negar que entre las primeras expresiones que lo integraban estaba la Murga, de allí se desprende la primera definición de Murga del carnaval en el Sur Occidente de Colombia…

Tardía convocatoria para el afiche del Carnaval.

Tardía convocatoria para el afiche del Carnaval.

Desde el Departamento Administrativo de Cultura se argumenta que entre los diseños que concursan se elegirá la imagen que representará y publicitará ese magno evento. “El afiche del carnaval en Ipiales hace mucho que perdió su razón de ser, y se ha convertido en una actividad para cumplir y asignar el premio de acuerdo a la simpatía de la organización, manifestó u ciudadano»

La Comparsa en el Carnaval Multicolor de la Frontera

La Comparsa en el Carnaval Multicolor de la Frontera

…Desde 2006, aproximadamente, representantes de los artistas, artesanos y cultores del Carnaval Multicolor de la Frontera, se proponen repensar, replantear la modalidad comparsa de carnaval intentando el rescate de la idea original para que ésta siga siendo una de las manifestaciones, junto con la murga y el disfraz tanto individual como por pareja, más representativas de lo que hoy constituye el Carnaval de Negros y Blancos en Ipiales…

Laura Patricia Gallardo Oyola, quien bajo el seudónimo Piña Vainilla presentó su propuesta con el título ‘Noche de Cuerdas entre montañas’ al concurso del afiche promocional de la décimo tercera versión del Festival Internacional Ipiales Cuna de Grandes Tríos.

Laura Patricia Gallardo Oyola, quien bajo el seudónimo Piña Vainilla presentó su propuesta con el título ‘Noche de Cuerdas entre montañas’ al concurso del afiche promocional de la décimo tercera versión del Festival Internacional Ipiales Cuna de Grandes Tríos.

Es barranquillera, licenciada en educación especial, desde hace 6 años se encuentra radicada en la ciudad de Bogotá, donde trabaja con primera infancia y población vulnerable mediante proyectos relacionados con la estética, aficionada al dibujo y la ilustración, por...